Si es que lees o no lo haces, seguro has escuchado por ahí (correcta o incorrectamente) el mito de las amazonas.
Pues más o menos se trata de lo siguiente:
Antes existía un grupo de mujeres que vivían y convivían
solo entre ellas, se educaban unas a
otras desde pequeñas para ser aptas en las artes de la guerra, la música, la
caza y el arte en general, todas las mujeres vivían así, en armonía unas con
otras educándose, para ser libres y autosuficientes.
Después, la verdad no sé qué paso, pero lentamente… todas
las mujeres empezamos a querer ser princesas, lo has pensado?? … querías ser como las chicas de Disney, ser
como la Sirenita, o no limpiar más como la Cenicienta o dormir un chingo como
la Bella durmiente o ya según qué tan imaginativa y hasta donde llegaran tus
alcances, querías ser como Blanca Nieves y vivir con una bola de enanos….. pero
si lo piensas el final era el mismo… SER PRINCESA… todas queríamos bien o mal
ser princesas, tener un castillo grande y encontrar el amor fácilmente, con una
mirada, con un beso y que se nos resolviera la vida de un plumazo (aunque suene
de lo mas huevon) y sobretodo pienso que buscábamos la gratificación perpetua
que seguía al “felices para siempre”…
Pero bueno, al menos
yo no fui princesa, me despierto y tengo que ir a trabajar y a enfrentarme
todos los días a la insatisfacción perpetua de todas las otras mujeres que veo
en el día que tampoco fueron princesas y están trabajando… la chica del súper
que se ve de lo más insatisfecha, la chava del banco con mala cara, las chavas
de las oficinas de gobierno, la secretaria de mi dentista que se la vive
enojada, mi prima, etcétera… todas estas mujeres que como yo no son princesas y
las veo enfrentarse a mil cosas y la mayoría de las veces ni siquiera saben
cómo, eso si, la mayoría sabe hacer huevitos revueltos y entre 3 o 4 tipos
distintos de arroz…. Pero honestamente no saben decir que NO y aprender a hacer
3 tipos de arroz no te sirve para salirte de una relación abusiva , ni para
cambiar una llanta, ni para saber cómo diablos te cobran en la tarjeta de
crédito ni nada de lo que le sirve a las mujeres reales.
Te invito a que inicies conmigo este viaje, no te digo que
lo hare yo sola, porque lo haremos juntas, dejemos de querer ser princesas y
tratemos de emprender cosas nuevas, cosas útiles; aprendamos las unas con las
otras y más importante, enseñémonos las unas a las otras…. Dejemos de perder el
tiempo esperando a que alguien más llegue y nos resuelva los problemas, de
perder las zapatillas, de querer dormir mucho, de hacer cosas que no son útiles
y logremos ser una hermandad de nuevo, aprendamos las unas de las otras,
generemos nuestra propia magia y hagamos que la tierra una vez más tiemble a
nuestro paso.
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