sábado, 3 de septiembre de 2011

Empecemos por el principio de todo eso….


Si es que lees o no lo haces, seguro has escuchado por ahí  (correcta o incorrectamente) el mito de las amazonas. 

Pues más o  menos se trata de lo siguiente:

Antes existía un grupo de mujeres que vivían y convivían solo entre ellas,  se educaban unas a otras desde pequeñas para ser aptas en las artes de la guerra, la música, la caza y el arte en general, todas las mujeres vivían así, en armonía unas con otras educándose, para ser libres y autosuficientes.

Después, la verdad no sé qué paso, pero lentamente… todas las mujeres empezamos a querer ser princesas, lo has pensado?? …  querías ser como las chicas de Disney, ser como la Sirenita, o no limpiar más como la Cenicienta o dormir un chingo como la Bella durmiente o ya según qué tan imaginativa y hasta donde llegaran tus alcances, querías ser como Blanca Nieves y vivir con una bola de enanos….. pero si lo piensas el final era el mismo… SER PRINCESA… todas queríamos bien o mal ser princesas, tener un castillo grande y encontrar el amor fácilmente, con una mirada, con un beso y que se nos resolviera la vida de un plumazo (aunque suene de lo mas huevon) y sobretodo pienso que buscábamos la gratificación perpetua que seguía al “felices para siempre”…

Pero bueno,  al menos yo no fui princesa, me despierto y tengo que ir a trabajar y a enfrentarme todos los días a la insatisfacción perpetua de todas las otras mujeres que veo en el día que tampoco fueron princesas y están trabajando… la chica del súper que se ve de lo más insatisfecha, la chava del banco con mala cara, las chavas de las oficinas de gobierno, la secretaria de mi dentista que se la vive enojada, mi prima, etcétera… todas estas mujeres que como yo no son princesas y las veo enfrentarse a mil cosas y la mayoría de las veces ni siquiera saben cómo, eso si, la mayoría sabe hacer huevitos revueltos y entre 3 o 4 tipos distintos de arroz…. Pero honestamente no saben decir que NO y aprender a hacer 3 tipos de arroz no te sirve para salirte de una relación abusiva , ni para cambiar una llanta, ni para saber cómo diablos te cobran en la tarjeta de crédito ni nada de lo que le sirve a las mujeres reales.

Te invito a que inicies conmigo este viaje, no te digo que lo hare yo sola, porque lo haremos juntas, dejemos de querer ser princesas y tratemos de emprender cosas nuevas, cosas útiles; aprendamos las unas con las otras y más importante, enseñémonos las unas a las otras…. Dejemos de perder el tiempo esperando a que alguien más llegue y nos resuelva los problemas, de perder las zapatillas, de querer dormir mucho, de hacer cosas que no son útiles y logremos ser una hermandad de nuevo, aprendamos las unas de las otras, generemos nuestra propia magia y hagamos que la tierra una vez más tiemble a nuestro paso.

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